viernes, 6 de marzo de 2009

PARANORMAL Y CIENCIA "Consuelo Barea" (2ª parte)

Consuelo Barea. Foto: ALBERT BERTRAN

Tras publicar en mi blog el pequeño artículo de Consuelo Barea, me dispuse a escribirla para comunicarle que me gustó tanto la entrevista que la hicieron en el periódico.com, que decidí hacer una reseña del mismo y de otras informaciones que pude recopilar de ella. Quedé encantada cuando al poco recibí un correo en el que me daba las gracias por el artículo y además me daba su permiso para publicar la entrevista. Bueno pues nada, no me lo pienso ni un momento. Aquí os la dejo para que la disfrutéis.

Transcripción de la entrevista:

Consuelo Barea: "El silencio interior lleva a lo transpersonal"
Revela por primera vez su faceta espiritual. Dice que, si de pequeños nos enseñasen a calmar los pensamientos, otro gallo cantaría.

GASPAR HERNÀNDEZ
--¿Cómo ha llegado a lo espiritual una persona tan "cuadriculada" como usted?
--Sí, me defino como cuadriculada, y seria. Me he movido entre dos extremos: la ciencia pura y dura y la búsqueda interior. No veo que sean incompatibles. La ciencia todavía no abarca, ni muchísimo menos, grandes partes del espectro de la conciencia y de la realidad. Hay que ser humilde. En mi búsqueda interior, tengo compartimentos separados que estoy segura de que algún día, en el futuro de nuestra sociedad, estarán unidos.

--Estamos en los albores del desarrollo científico.
--Y mucho más: del desarrollo de la conciencia. Sabemos muy poco. La conciencia puede ir mucho más lejos de lo que solemos creer.

--Hay muchas puertas de entrada a eso que llamamos conciencia.
--Exacto. Rara es la persona que a lo largo de su vida, a raíz de un sueño o de una vivencia fuera de lo normal, ya sea por unión con todo lo que le rodea o porque consume alguna droga o porque hace meditación, no ha contactado con algo que es la conciencia del ser.

--¿De qué se trata?
--De algo que va más allá de los pensamientos. Generalmente, nos identificamos con pensamientos y sentimientos, pero estos van cambiando continuamente, no son estables. Por muy bonita que sea una emoción, pasa. No podemos mantener la mente fija ahí.

--¿Y qué es lo que subyace?
--Subyace la conciencia del ser, pero no nos educan para ver qué hay ahí detrás. En momentos esporádicos, rascamos un poco y notamos algo. "¿Qué hay ahí?", nos preguntamos. Eso asusta. No se trata de creer o no: hablo de experiencias. ¿Quién soy yo? Es la gran pregunta que se han hecho los sabios a lo largo de los siglos.

--Pero en nuestra cultura, por hablar de estos temas, casi tienes que pedir perdón.
--Estoy totalmente de acuerdo: se juzga de manera peyorativa. Ojala la especie homo sapiens sapiens algún día se convierta en la especie homo consciens.

--La ciencia, de hecho, cada vez se ocupa más de estas cuestiones.
--Sí. A mí, como matemática y médico, me dicen: "Pero ¡¿cómo hablas de estos temas?!". Como si fuera algo esotérico e indigno. Y yo les respondo: "¡Qué cándidos sois! Lo más elevado de la ciencia va más allá de vuestra fantasía". Hoy los físicos más excelsos están debatiendo si la realidad tiene más dimensiones de las que creemos o si podemos viajar en el tiempo. Conozco a personas en Estados Unidos que están a punto de clonar corazones humanos.

--Háblenos del silencio interior.
--Es el que yo intento cultivar. El silencio interior lleva a lo transpersonal. En realidad, llevamos al maestro dentro. Si ya de pequeños nos educaran para calmar los pensamientos y estar solamente ahí, en el ser, otro gallo cantaría.

--¿A qué se refiere cuando dice "lo transpersonal"?
--Solo se llega a él si el ego es fuerte. Si el ego no es fuerte, nunca hay que empezar por lo transpersonal, porque sería peligroso.

--¿?
--Hay un nivel primario de la conciencia que sería el prepersonal, el campo de la psiquiatría, por decirlo así. Son los mínimos de una personalidad para que pueda funcionar, el terreno de un profesional de la salud mental. Una vez tenemos esto, viene el campo personal, adjudicado a la psicología. Hay que fortalecer la personalidad: ser una persona asertiva, que pueda resolver conflictos, etcétera. A eso me refiero con lo de fortalecer el ego. Y una vez el ego es fuerte, hay que disolverlo.

--¿Cómo?
--Con relajación, meditación, artes marciales, etcétera. Se trata de darnos cuenta de que no acabamos en nuestra piel. Silenciando los pensamientos, empezaremos a entrar, lo más desnudos posible, en la zona donde se encuentra la conciencia del ser. Ese es solamente el principio del camino.

--Después, con suerte, llegará, por ejemplo, un viaje astral. ¿Qué es?
--La persona, dormida, está en fase Rem. Es un tipo de sueño, muy vívido, que suele asustar a la gente y que puede llevar a experiencias muy trascendentes, pero no deja de ser un sueño. En un viaje astral tienes la sensación de que despegas del cuerpo: te ves en la cama, ves con detalle la habitación, traspasas la pared, oyes voces, ves figuras y, al final, hay un cordón que tira para devolverte al cuerpo.

--Qué miedo.
--Son sueños que aterrorizan a muchas personas, porque son muy realistas en todas las sensaciones corporales. Pero, si superamos el miedo, los viajes astrales suelen proporcionarnos visiones muy importantes de nuestra vida.

Termino dando las gracias a Consuelo por permitirme publicar esta entrevista.

miércoles, 25 de febrero de 2009

PARANORMAL Y CIENCIA “Consuelo Barea”

Es difícil encontrar científicos, que digan abiertamente, que este otro mundo (paranormal) que se abre ante nosotros exista en realidad, sin que por ello sean tachados de personas poco cuerdas. Me sorprendió mucho cuando una amiga me escribió contándome que había sido publicada una entrevista en http://www.elperiodico.com/ a Consuelo Barea (matemática y médico), que rozaba lo paranormal en el mundo de los sueños, y además en la que ella misma dice que se juzga de manera peyorativa a las personas que tratan estos temas, ¡cuánta razón tiene! Como es natural devoré dicha entrevista esperanzada con todo lo que una persona, como ella misma no duda en definirse, cuadriculada y seria podría aportarme.

Además de matemática y médico, también es autora de varios libros dedicados especialmente al maltrato de la mujer. El que recogió mi interés fue “EL SUEÑO LÚCIDO”, en el que nos enseña a soñar, recordar y utilizar nuestros sueños. Consuelo argumenta que el sueño es una sofisticada herramienta de aprendizaje, que nos ayuda a enfrentarnos con la realidad. Cuando soñamos nos encontramos en la fase Rem, que es un sueño muy vívido, que suele asustar a la gente y puede llevar a experiencias muy trascendentes. En un viaje astral tienes la sensación de que despegas del cuerpo y te elevas, viendo y escuchando todo lo que pasa alrededor. Son sueños que aterrorizan a muchas personas por que todo lo que sentimos es muy real, pero si se aprende a superar este miedo suelen proporcionarnos visiones muy importantes de nuestra vida.
Los niños tienen sueños lúcidos con facilidad, eligen lo que quieren soñar y aprenden soñando. Muchos tenemos premoniciones en sueños, el porcentaje de premoniciones que se cumplen es muy elevado.

Y termino citando una frase que me gustó mucho de una entrevista que la hicieron en La Vanguardia: “La vida es sueño, pero los sueños son nuestros amigos y maestros que buscan nuestra felicidad. Y nos visitan cada noche: déjelos ayudarle”. Estoy de acuerdo, pero a veces es muy difícil dejarles entrar, sobre todo cuando son premoniciones en las que no disfrutas nada viendo el dolor de un ser querido, y que además no consigues interpretarlas como es debido, hasta que las ves cumplidas.


lunes, 9 de febrero de 2009

MÉDIUMS: EUSAPIA PALLADINO Y JOAN

Eusapia Palladino nació el 21 de enero de 1854 en el sur de Italia. Su historia no fue muy alegre, perdió a su madre en el parto, y cuando tan sólo contaba con doce años, su padre fue asesinado. Al poco tiempo comenzó con los fenómenos paranormales: escuchaba sonidos extraños, veía ojos en la oscuridad y lo peor de todo era cuando dormía y unas manos invisibles le quitaban las mantas de la cama.

Al quedarse huérfana, fue recogida, como niñera, por una familia de la alta burguesía de Nápoles. Aquí la descubrió Damiani que la ayudó a canalizar y aumentar sus poderes. Fue investigada por muchos científicos como: el matrimonio Curie, Schrenck-Notzing, Richet..., y no encontraron fraude alguno en sus sesiones espiritistas, en las que ocurrían cosas tales como unas extrañas luces que aparecían entorno a Eusapia, golpes, manifestaciones, cánticos, proyecciones extracorporales y sobre todo levitaciones como la de una mesa que pesaba aproximadamente unos 22 kg. Dicen que en cada una de estas sesiones podía llegar a perder hasta cinco kilos de peso.

Hacia el final de su vida parece ser que se descubrieron una serie de trucos que utilizaba para dar mayor énfasis a sus actuaciones, lo que hace que perdiera credibilidad para mucha gente, pero sigue siendo una de las mejores espiritistas que ha habido hasta el momento.

Aquí dejo algunas de las fotos que más me han impactado de las sesiones realizadas por Eusapia.



Otra popular médium reconocida es Joan, de la que no he conseguido ningún dato personal más que este simple nombre. En el año 1978 colaboró con la policía de los Ángeles en la desaparición de un niño de siete años llamado Carl Carter. Joan enseguida confirmó que el niño estaba muerto y dio a la policía la descripción de la persona que ella veía como el asesino de Carl. En el momento en que los padres del niño desaparecido vieron el retrato robot, llegaron a la conclusión de que se trataba de Harold Butch, quien en menos de una hora era detenido. Butch confesó haber matado a Carl y a otros dos niños anteriormente. Se demuestra que los médiums también colaboran con la policía en múltiples casos, no sólo corresponde a la ficción, en la realidad también existen “Alison”1 . Lo que ocurre es que en muchos casos los médiums no llegan a ser tan certeros. Sería increíble que se pudiesen solucionar todos los casos de asesinatos de esta forma, evitando así que estos depravados a los que tenemos que llamar personas, sigan matando impunemente.

1. Protagonista de la serie “Médium” que utiliza sus poderes para ayudar al Fiscal del Distrito en su lucha contra los asesinos.

miércoles, 21 de enero de 2009

ALGUIEN OBSERVANDO

Inauguro una nueva sección en la que recopilaré historias que circulan por Internet, que aunque no están contrastadas, me parecen interesantes y que pueden ocurrir en la realidad. La primera la he encontrado en:
http://foro.univision.com/univision/board/message?board.id=fantasma&message.id=332284 y su autor responde al nombre de jainna69:

"Lorena será el nombre que daremos a la protagonista de esta historia. Lorena solía pasar muchas horas sentadas frente a un libro o una máquina de escribir o unos folios porque le gustaba leer y escribir. Se metía en su habitación y pasaba allí el tiempo tratando de hacer algo productivo por simple placer.
En ocasiones notaba como si alguien le observase desde atrás. La sensación era tan fuerte que no podía evitar volverse, y allí solía estar su padre, en el umbral de la puerta, observándola en silencio con una sonrisa en el rostro, posiblemente orgulloso de ver a su hija tan entregada a algo.
- ¿Cuánto hace que estás ahí? -Le preguntaba.
- Un ratito. -Contestaba él.

Y así sucedió en muchas ocasiones. Lorena se acostumbró a saber que cuando notaba esa mirada en la nuca, insistente, invisible, detrás estaría su padre mirándola con cariño. Era bonito vivir una sensación así.
Un día escuchó su nombre.
- ¿Qué? -preguntó al tiempo que giraba el rostro.

Se asombró de ver que no había nadie, y entonces se preguntó si había escuchado una voz de hombre o de mujer y no supo contestarse. No le dio más importancia y siguió con sus quehaceres.
Volvió a ocurrirle, y esta vez notó que la voz estaba "pegada" a su oído. Quien hubiera dicho "Lorena" lo tenía que haber dicho en un susurro firme justo en su oreja. Pero no había nadie, estaba completamente sola en la habitación. Tampoco esta vez hubiera sabido concretar si se trataba de una voz femenina o masculina pero lo que sí tenía claro era que lo había oído lo suficientemente fuerte como para arrancarla de sus pensamientos.
Su padre murió. Alguien le dijo que aquella casa estaba llena de espíritus que desde hacía mucho tiempo esperaban la llegada de su padre, y más tarde tendría oportunidad para comprobar si aquello era cierto o no... pero esta es otra historia, no quiero desviarme.
Lorena estaba una tarde en su habitación cuando notó a su padre en el umbral de la puerta. Se giró porque sabía que estaba ahí, como siempre, y la sonrisa desapareció de su rostro cuando recordó que su padre ya no estaba porque había muerto. Sintió un escalofrío porque sabía que aquella sensación había sido tan vívida y tan fuerte como cuando el hombre estaba vivo, y no supo qué pensar.
De nuevo y durante un tiempo, siguió escuchando a alguien llamarle al oído y también la mirada clavada en la nuca, pero de nuevo y durante todo ese tiempo que duró, allí ya no había nadie."

Es una gran historia, que viene a demostrar que aunque perdamos a un ser querido, este nunca nos abandona del todo y nos manda pequeños mensajes para hacerse notar.

lunes, 5 de enero de 2009

LO PARANORMAL ENTRA EN HOLLYWOOD

Voy a intentar recopilar las historias de fantasmas, que me han parecido más interesantes, de las que han sucedido en Hollywood, e incluso algunas están protagonizadas por famosos, ya fallecidos, del celuloide. Aquí van las dos primeras:

Quien no recuerda al famoso calvo de la televisión (el dulce chupachús) Telly Savalas, que fue conocido en la serie Kojak. Bueno pues aquí relataré “El caso que Kojak no pudo resolver”, como no ha dudado Savalas en llamar a su increíble historia paranormal.

En el año 1957 Savalas vivía en Nueva York. Un día cuando regresaba en coche a su casa a eso de las 3 de la madrugada, se quedó sin gasolina. Al no tener ninguna gasolinera cerca, dejó su coche y se encaminó en busca de una, de pronto un Cadillac se paró a su lado. El conductor que dijo llamarse Harry Agganis, le invitó a subir al coche, le acercó a la gasolinera más próxima y le prestó el dinero que necesitaba para que pudiese comprar el combustible. Harry anotó en un papel su número de teléfono y dirección para que le devolviese el dinero prestado.

Al día siguiente Savalas llamó a su benefactor, pero quedó atónito cuando contestó al teléfono la mujer de Harry y le comunicó que su marido había fallecido en el año 1954. Pensando que se trataba de una broma de mal gusto, decidió acudir al domicilio que estaba anotado en el papel. La mujer de Harry confirmó que la descripción del conductor del Cadillac y la letra con la que había sido escrito el número de teléfono y la dirección, correspondía con la de su marido muerto.

Harry tuvo que ser una persona estupenda en vida, ya que aún después de muerto, regresa para ayudar al prójimo, lo que me hace recordar a aquella autostopista que recogían en la carretera y desaparecía en una curva peligrosa, no sin antes avisar de la llegada de la misma.

La famosa serie de televisión “Dallas” también tuvo su lado paranormal. Jim Davis, fallecido repentinamente por un paro cardiaco, y que daba vida a Jock Ewing, quería continuar, aún después de muerto, con su actuación en la serie. Prácticamente todo el reparto fue testigo de sus apariciones, hasta el malo malísimo de J.R. declaró haberle visto en algún momento. Lo mejor de todo es que nunca sintieron miedo al verle, pues al parecer se manifestaba de una forma muy amistosa. Todos guardan un buen recuerdo de este gran actor.

lunes, 24 de noviembre de 2008

DESPEDIDA DE UN SER QUERIDO

Creo que es hora de que cuente una de las experiencias más maravillosas que he tenido en toda mi vida y que me gustaría compartir con todos vosotros, espero que la disfrutéis tanto como yo.

El dolor tan grande que sentí cuando perdí a mi abuela, no es comparable con el que siento ahora que me falta mi querida madre.

Tras una larga enfermedad, en la que fue intervenida en más de una ocasión, nos dejó para siempre, aunque yo creo que no es así, ella sigue visitándonos y siguiendo nuestros pasos.

Una semana antes de su muerte estaba un poco pachucha, como decía ella, y sólo tenía ganas de dormir. El día 1 de Febrero sentí la necesidad de ir a verla, y esta vez no lo dude y me presenté en su casa. No se la veía mal, simplemente muy cansada. Como el médico dijo que era normal después de salir de la operación nadie le daba mucha importancia, pero dentro de mi sabía que algo andaba mal y no podía dejar de mirarla. Esa fue la última vez que pude verla y abrazarla estando ella consciente.

Ese fin de semana me marché con mi marido y mi hija al pueblo. El sábado por la mañana me avisaron que habían ingresado a mi madre en el hospital. A pesar de que mi hermano decía que no pasaba nada, que enseguida salían del hospital, a mi me entró el pánico y no paraba de llorar, hasta que decidimos regresar a casa esa misma tarde. Cuando llegué al hospital ya no estaba consciente. Es horrible ver a un ser tan querido agonizando, y tu ahí mirando sin poder hacer nada, sólo acompañar y desear que entre feliz en ese otro mundo, sabiendo que deja aquí una familia que la quiere y siempre la querrá.

No hay una sola noche sin que me acueste y piense en ella, lo malo es que no sólo veo todo lo bueno que pasé a su lado, sino que también veo el horror que pasó en el hospital y todo para nada. Sin embargo muchas veces me da alegría cuando pienso en todo el amor que le estábamos dando en el momento de su partida, y todo el que le dimos en vida.

Cuando estábamos en el tanatorio, le dije a una de mis primas “no sabes lo que daría por volver a sentir sus besos y sus caricias”. Esa noche no dormí mucho, la pasé agarrada a la mano de mi marido. De pronto empecé a ver las manos de mi madre encima de mi que iban apartando una especie de mantas, pero con muchísimo esfuerzo, hasta conseguir llegar a mi. Yo seguía notando la mano de mi marido y escuchando el tic tac del reloj de la mesilla, pero a la vez estaba en otro plano viendo como mi madre con gran esfuerzo quitaba una a una todas las mantas, hasta que cayó encima de mi. Fue maravilloso, no sentí nada de miedo, sólo PAZ. Yo lloraba y la preguntaba si estaba bien, ella decía “calla calla”, y me acariciaba y daba besos, hasta que el despertador empezó a sonar. Noté como mi marido me soltaba la mano y mi madre empezó a elevarse y desaparecer.

Creo que ha sido la experiencia más maravillosa que me ha ocurrido en toda mi vida, y nunca podré olvidarla. Vino a darme mi último deseo.

He vuelto a verla, en una especie de duermevela, y hablamos mucho, pero no recuerdo todo lo que me cuenta, sólo siento que está feliz y se encuentra bien. En una de estas visitas, la dije que se sentara a descansar y me contestó “ahora ya no me hace falta descansar estoy muy bien. Me tengo que marchar que os estoy visitando a todos y tengo que ir a ver a tu hermana”. Ese mismo día hablé con mi hermano y le pregunté si había soñado con mamá, la respuesta efectivamente fue afirmativa. Mi madre nos estaba visitando.

Yo sigo esperando que llegue pronto, pues las visitas se están espaciando y las echo mucho de menos. Ahora no tengo miedo de recibirla como me ocurrió con mi abuela, se que nunca podrían hacerme daño, sólo me hacen sentir en paz.

Vuelve pronto MAMI.

lunes, 13 de octubre de 2008

POLTERGEIST (espíritus burlones)

Hay cantidad de entes, pero sobre todo nos podemos encontrar con los que se denominan espíritus burlones, que se dedican ha hacernos la vida un poquito más divertida, o aterradora, según el punto de vista con el que lo quieras mirar. La palabra poltergeist deriva de dos vocablos alemanes, polter que significa, “ruido” y geist que significa “espíritu”, lo que podríamos decir como espíritu ruidoso, en su traducción literal, que concuerda muy bien con los espíritus burlones.

Algunos entendidos en la materia dicen que el primer indicio de la presencia de un poltergeist, son los golpes y llamadas misteriosas. No sé si en mi caso empezó de esa manera, lo que sí recuerdo es que llamaban a la puerta del comedor cuando estaba viendo la tele, y yo decía mentalmente adelante (gran error, nunca se debe dar permiso). Cuando realmente empezó a asustarme el asunto, fue cuando un rallador que tenía colgado en la pared, se deslizaba hacia un lado, daba un pequeño saltito y caía siempre verticalmente encima de una mesa, además recuerdo vívidamente el ruido que hacía contra los baldosines cuando giraba. Empecé a buscar explicaciones razonables, como que se trataban de las vibraciones producidas por el ascensor del portal cuando subía y bajaba, cosa que enseguida descarté, pues delante de mis ojos, y sin estar en movimiento el ascensor, el rallador comenzó a deslizarse, y además como por impulsos, hasta llegar a caer como siempre completamente recto y horizontal en la mesa, casi se me atraganta el café que estaba tomando en ese momento, lo único gracioso es que mi niña tan chiquitita disfrutó del espectáculo y decía “es magia mami, hazlo otra vez”. Decididamente el rallador dejó de cobrar protagonismo, pues directamente lo metí en un cajón, y de ahí no volvió a salir. Nunca vi levitar ningún objeto, pero si tuve que recoger más de una vez cosas del suelo, como una virgen de Zaragoza que tenía en un recibidor, cada vez que pasaba caía sola. Mi hija tenía el muñeco de Epi que se ríe cuando le aprietas la barriguita, pues era tremendo ver como sin ton ni son se ponía a reír, “me haces muchas cosquillas” decía el mamón sin parar de reírse. Más de cuando que de tarde se oían golpes en la habitación de mi niña, y cuando entraba me encontraba con varios muñecos tirados en el suelo, los colocaba otra vez y pensaba “estaban mal puestos y se han ido escurriendo”, pero ¿y si al salir de la habitación oías otra vez el ruido? Pues eso, dabas media vuelta y otra vez a colocar los dichosos muñecos pensando “Ya se podían dedicar a limpiar en lugar de estar dando tanto trabajo” como decía mi gran amiga. La única forma que tenía de hacer que parase (aunque fuera por un corto periodo de tiempo) era enfadándome (aunque por dentro tenía más miedo que enfado) y gritar a los cuatro vientos que me dejasen en paz. Como digo esta fórmula sólo es efectiva por un corto periodo de tiempo, luego volvía a las andadas. Pero pensándolo ahora que ya pasó todo, en ningún momento pretendió hacerme daño, sólo se hacía notar, como si quisiera decirme algo, pero yo cagueta, no escuchaba más que a mi corazón saliéndose del pecho. Recuerdo que una mañana en la que teníamos que madrugar mucho sonó el despertador, lo apagué y dije a mi marido “cinco minutitos más porfi”, bueno pues pasados los cinco minutos, se oyeron unos golpes fuertes en el baño, que nos hizo levantarnos raudos, veloces y más despiertos que ningún día. Pero lo que realmente me daba más miedo, era cuando me ponía frente al ordenador y estando completamente sola en la habitación, notaba como alguien me acariciaba la mano, y veía horrorizada cómo se me ponía de punta todo el vello del brazo. Un día sin previo aviso, empecé a notar paz y un olor maravilloso a rosas, esa fue la despedida de mi espíritu burlón.